La lengua hebrea
El hebreo es la lengua oficial del Israel y la hablan unos 5 millones de personas, la mayoría de sus hablantes viven en Israel (4.510.000). En EEUU viven alrededor de 101.686 hablantes.
El hebreo moderno se escribe con un "alfabeto" que derivó del arameo y que se utilizó para copiar la Biblia en hebreo durante 2000 años. La forma cursiva es para escribir a mano.
Historia
El hebreo viene de la rama de las lenguas afroasiáticas. Dado que en el pasado la mayoría de los hebreos vivían en el Imperio Persa y éste adoptó el arameo como lengua oficial, el hebreo antiguo tomó varios préstamos, expresiones y el sistema escrito del arameo. Debido a la larga dominación persa, el hebreo no volvió a usarse como lengua hasta 2300 años después. Sin embargo, durante este largo período de tiempo siempre ha habido un constante esfuerzo para mantener la lengua viva, especialmente para propósitos religiosos, no hay que olvidar que uno de los libros más antiguos escritos en hebreo es la Biblia. Fue en la segunda mitad del siglo XIX cuando empezó a revivir la lengua hebrea. El líder de este resurgimiento fue Eliezer Ben-Yehuda, un exrevolucionario de la Rusia zarista, que se incorporó al movimiento nacional judío y emigró a Palestina en 1881. Ben-Yehuda se basó en el hebreo bíblico para reformar el hebreo y adaptarlo a los tiempos modernos. Esto implicaba el préstamos de palabras extranjeras (llevadas por los hablantes europeos de hebreo), cambios gramaticales y la adopción de la puntuación estándar occidental.
El hebreo moderno refleja influencias de Rusia (por ejemplo en el sufijo -acia para los sustantivos que en inglés acaban en -ation); de alemania (sobre todo en la combinación de palabras como "tapuakh-adama", que significa patata). El inglés también ha influenciado mucho esta lengua, tanto el británico durante el período de mandato y el americano hoy en día. Finalmente, el árabe, por ser la lengua de numerosos mizrahic e inmigrantes judíos sefardíes de países árabes, además de los palestinos y los árabes israelíes, también ha influído enormemente en el hebreo, sobre todo en la jerga, por ejemplo "sababa" que significa "excelente" o "y'alla" que significa "vamos".




